Raúl Colavita es el gran
anfitrión de “Ruta 55”.
Sentarse a la mesa y aguardar sus sugerencias
es prácticamente un ritual en este restaurante.
Con una amplia carta, la recomendación
de su propietario se inclina hacia las pastas,
verdaderamente caseras, o hacia la parrilla, con
una diversidad de cortes exquisitos. A la hora
del postre, el titulado “Lorenzo”
–que debe su nombre a un comensal frecuente–
es el preferido de la casa por su particular combinación:
se trata de una porción del postre Balcarce
más una bocha de helado de crema con frambuesas,
una tentación difícil de resistir.-
La
atención que se brinda en Ruta 55 es excelente
y su ambientación es muy llamativa. Predominan
los tonos intensos en sus paredes, sobre las que
se despliegan cientos de gorras y corbatas, muchas
de ellas autografiadas por personalidades famosas.
La colección de gorras asciende a 300 aproximadamente
y están relacionadas a las carreras de
autos y en especial al Turismo Carretera. En cuanto
a las corbatas, Raúl explica que son regalos
que le han ido dejando sus clientes a lo largo
de los 25 años que lleva de existencia
este cálido restaurante.